Biografia

José Soriano Izquierdo en 1934 quan tenia 26 anys

 

José Soriano Izquierdo

14 de abril de 1908 – 21 de agosto de 1996

Cursa estudios de Bellas Artes en la Escuela de San Carlos de Valencia, así como en la de Artesanos de la misma ciudad. Sin embargo, su vocación como escultor se ve frustrada por una trayectoria laboral tan fecunda como polifacética.

Como periodista colabora en diversos diarios valencianos como La Correspondencia de Valencia, El Diario de Valencia o Pueblo, y como ilustrador gráfico participa esporádicamente en diversas publicaciones sa

tíricas nacionales: L ‘Esquella de la Torratxa, La Campana de Gracia, Papitu, Gutierrez, La Traca, etc.; para especializarse hacia 1936 como historietista desde las páginas del TBO, compaginando todo ello con la faceta de decorador.

Tras la Guerra Civil es nombrado director artístico de la Editorial Valenciana durante su época de mayor éxito, cargo que desempeña hasta su jubilación en 1973, creando y dirigiendo semanarios infantiles como Jaimito o Pumby en los que crea un buen número de personajes inolvidables ( Jaimito, Mister Bluff, Siempre de campeonato con Doña Hincha y Silbato Don Meollo y Tarugo).

Después de realizar algunas fallas infantiles y de colaborar con Tadeo Villalba y Regino Más, debuta como artista fallero en la década de los 20 con el catafalco de las calles Colón-Pi i Margall.

Su intermitente producción como artista fallero, diseminada a lo largo de épocas distintas está expuesta a una clara evolución que va de la plástica caricaturesca («Tarara, tararú tot ve a ser u» -Sempere-Dr. Sumsi, 1935-) al refinamiento y clasicismo propios de una obra de arte («Animales irracionales», «I Mostra de Cine» -PI. Collado, 1958 y 1959-), sin embargo, para él la monumentalidad no es un factor decisivo, sino que depende de las exigencias del entorno («en una plaza grande es una equivocación plantar una falla pequeña y viceversa»).

Su exquisito sentido del humor y su gran originalidad e ingenio a la hora de abordar cualquier tema han contribuído a su consagración como bocetista de los mas expertos artistas falleros de todas las épocas. Así, ha trabajado para Carlos Cortina, Regino Más, Modesto GonzálezLos hermanos Fontelles, Vicente Luna, Ricardo Rubert y Vicente Agulleiro entre otros. De este modo, el hecho de que en 1959 deje de firmar fallas no implica que todavía continúe planificandolas.

Durante mas de 3 décadas ha dirigido la revista fallera El Cohet. Tiene una calle dedicada en su honor en Valencia, cerca de la Avenida Juan XXIII.

Vicent Borrego i Pitarch en
HISTORIA DE LAS FALLAS. Biblioteca de Levante El Mercantil Valenciano 1990.

 

Cursa estudios de Bellas Artes en la Escuela de San Carlos de Valencia, así como en la de Artesanos de la misma ciudad. Sin embargo, su vocación como escultor se ve frustrada por una trayectoria laboral tan fecunda como polifacética.
Como periodista colabora en diversos diarios valen­cianos como La Correspondencia de Valencia, El Diario de Valencia o Pueblo, y como ilustrador gráfico partici­pa esporádicamente en diversas publicaciones satíricas na­cionales: L ‘Esquel/a de la Torratxa, La Campana de Gracia, Papitu, Gutierrez, La Traca, etc.; para especiali­zarse hacia 1936 como historietista desde las páginas del TBO, compaginando todo ello con la faceta de decorador.
Tras la Guerra Civil es nombrado director artístico de la Editorial Valenciana, cargo que desempeña hasta su jubilación en 1973, creando y dirigiendo semanarios infantiles como Jaimito o Pumby en los que crea un buen número de personajes inolvidables.
Después de realizar algunas fallas infantiles y de co­laborar con Tadeo VilJalba y Regino Más, debuta como artista fallero en la década de los 20 con el catafalco de las calles Colón-Pi i Margall.
Su intermitente producción como artista fallero, di­seminada a lo largo de épocas distintas está expuesta a una clara evolución que va de la plástica caricaturesca («Tarara, tararú tot ve a ser u» -Sempere-Dr. Sumsi, 1935-) al refinamiento y clasicismo propios de una obra de arte («Animales irracionales», «I Mostra de Cine» -PI. Collado, 1958 y 1959-), sin embargo, para él la monumentalidad no es un factor decisivo, sino que de­pende de las exigencias del entorno («en una plaza gran­de es una equivocación plantar una falla pequeña y viceversa»).
Su exquisito sentido del humor y su gran originali­dad e ingenio a la hora de abordar cualquier tema han contribuído a su consagración como bocetista de los mas expertos artistas falleros de todas las épocas. Así, ha tra­bajado para Carlos Cortina, Regino Más, Los hermanos Fontelles, Vicente Luna, Ricardo Rubert y Vicente Agu­lleiro entre otros. De este modo, el hecho de que en 1959 deje de firmar fallas no implica que todavía continúe pla­nificandolas.
Durante mas de 13 décadas ha dirigido la revista fa. llera El Cohet.